viernes, enero 13, 2012

Y con lágrimas en los ojos escribo esto


Estoy consciente de que había aceptado esto del tiempo para que organizaras tus ideas, pero ya no. No quiero darte más tiempo del que te he concedido ya. No quiero volver a lo mismo del año pasado que me hizo infeliz.

Odio a las hormigas tanto como odio no escuchar la emoción en tu voz cuando contestas el teléfono. Odio que hayas atravesado una de las ciudades más pobladas del mundo para estar conmigo tan solo dos horas y robarme uno que otro beso, seguidos de una traicionera lágrima de cocodrilo. Odio haberte avisado que iba a estar ahí y no poderte decir que sí he ido en otras ocasiones sin avisarte. Odio no poder mentirte. Odio haberte hecho creer que iba a esperarte. Odio amarte de la forma en que lo hago.

Debo confesar que con todo lo que has hecho en los últimos días dejas bastante claro que aún sientes algo. Mi rostro no pudo ocultar la emoción que mi cuerpo sintió al verte ahí, buscándome con la mirada y marcándome para encontrarnos. No es un secreto que te amo, pero no lo es tampoco que hoy todo es diferente, hasta tus besos que en mi siguen teniendo el mismo efecto.

Hoy no quiero ser yo esa mujer que destruya una familia, tu familia; que desvíe tu atención de los asuntos que en realidad la necesiten. No quiero ser yo en quien pienses mientras duermes a lado de alguien más. No quiero ser yo quien te llame todos los días sin que puedas contestarle. Me niego a seguir enviando mensajes que se quedan sin respuesta.

Me vendí la idea de que todos merecemos una segunda oportunidad y de que yo iba a otorgártela. Me obsesioné con la idea de cambiar de residencia para hacer las cosas más sencillas, cuando sé perfectamente que aún viviendo en la misma casa no volverás a tocarme con la misma pasión.

Estoy cansada de comprarme ideas y de concederte tiempo. Me doy la vuelta sin mirar atrás y con la convicción de no volver a andar el mismo camino. 

sábado, enero 07, 2012

Lejos estamos mejor

Será?




No lo creo... te sigo extrañando todos los días

lunes, diciembre 19, 2011

De nuevo Lunes

Hoy... Lunes, no es menos raro que el pasado. Ahora sí, y de una vez por todas, creo que rompí ese corazón. LO SIENTO. No era mi intención y a pesar que que el consejo de ese quieres que sea la otra mitad sea que no te gane el orgullo y des el primer paso (o segundo o tercero, ya perdí la cuenta), no lo vas a hacer, no lo quieres a él. Sólo quieres eso que no puedes tener, y hoy que está ahí, afuera de tu casa esperando, no lo quieres.

Por lo que ve a ese desconocido, ni lo habías conocido tan bien, o tal vez es que no lo necesitas pues resultó igual que todos. Déjalo fluir y ya!

De ti, media no sé qué, mejor ni hablamos. Vamos a esperar a que avance el día.

Balance general: destruidaconfundidacansadaharta ):

lunes, diciembre 12, 2011

de repente

De cuando de repente estás tan sola que no sabes ni a dónde voltear, que cuando tu única esperanza es que suene ese teléfono y del otro lado salga esa voz que tanto te tranquiliza, pero que para acabarla de joder, está con su otra mitad que no eres tú, de cuando empiezas a sentir que lo amas sin poder decírselo. Ahí es cuando todo se complica más, cuando te topas con un desconocido que hasta te caía mal, y terminan conociéndose bastante bien. Ahí es cuando, sin querer lastimas a ese que daría todo por ti, menos ese tan importante primer paso. Ahí es cuando el baúl vuelve a abrirse y sale un mensaje que con solo dos palabras es capaz de desestabilizarte por completo.

De repente te das cuenta de que le metiste a tu vida, la emoción de todo un mes, en sólo un fin de semana; y es lunes en la noche y estás más confundida que el viernes en la mañana.

Y de repente, ya no sabes ni qué hacer.

sábado, octubre 15, 2011

tiempo

Tanto tiempo sin pasar por aquí que creo que mis dedos ya no saben escribir y no es broma.

martes, julio 05, 2011

a cuenta gotas

Así es como voy descubriendo tu historia, y cada vez te quiero y admiro más!

martes, marzo 15, 2011

...en sueños...

De nuevo volviste a aparecer en mis sueños. Ahora recuerdo hasta la ropa que llevabas puesta.

Era una camisa que hace mucho no usabas, de las que tiré cuando te fuiste.

Me acompañabas todo el día. Venías conmigo.

No dijiste una palabra. Creo que estoy olvidando tu voz.

Ahora ya sólo me queda soñarte.